domingo, 19 de febrero de 2012

Breaking News

Mientras preparo otra entrada, voy a recoger algunos acontecimientos que van sucediendo y a los que no está de más prestar atención:

Alemania: El presidente de Alemania, Christian Wulff, presentó anteayer su dimisión. Las claves de este hecho están recogidas en el periódico El País, resumidas en: corrupción, intimidación a la prensa, su desenfrenado nivel de vida, en contraposición a la austeridad que recorre todo el viejo continente, y las malas relaciones con Ángela Merkel, todo esto con el trasfondo de las elecciones. 

Fotografía entre Benedicto XVI y Juan Pablo II (de izquierda
a derecha)
El Vaticano: El País recogió ayer, en relación con el actual "Vatileaks", un artículo, en mi opinión, bastante sensacionalista y mordaz, aunque no del todo exento de razón. La noticia trata la presunta "lucha de poder" que se vive en el mini-Estado debido a la débil salud del actual Papa Ratzinger, AKA Benedicto XVI, basada en complots para acabar con la vida del alemán. Con frases como "los lobos, aunque se vistan de púrpura, se excitan con la sangre" o la irónica "¿No es hora de ya de que el Espíritu Santo vuelva su mirada hacia un cardenal italiano en la próxima reunión de la Capilla Sixtina?", el medio ataca al seno de la Iglesia, en especial a los eclesiásticos italianos, y acusa a éste de buscar el fin, bien sea bajo el retiro o si hace falta, el asesinato, del actual mandato del Papa de Baviera, debido a su personalidad introvertida, a su complicada salud (recordemos que ya tiene 85 años) y a que "ha ido demasiado lejos al promover la transparencia en los dineros de la Iglesia y al cortar de un tajo la permisividad con los abusos a menores", en contraste con Juan Pablo II, su predecesor. Voy a terminar con la misma frase que concluye El País: "da la impresión de que Italia ha iniciado la reconquista de la silla de Pedro". 

Letonia: Este mismo medio recoge los resultados del último referéndum realizado en el país báltico, impulsado por la minoría rusa del país, buscando el reconocimiento de la lengua rusa como el segundo idioma oficial del Estado letón; sin embargo, casi el 75% de los habitantes de Letonia han votado en contra. La república báltica ex-soviética, ocupada durante más de cincuenta años por Rusia, posee un tercio de su población total que habla ruso, aunque los resultados han demostrado que sólo uno de cada cuatro letones apoya la legitimidad de la lengua del antiguo país soviético. En palabras del director de teatro letón Alvis Hermanis, "el plebiscito tenía el objetivo de poner a prueba a los traidores del Estado". 

Países Bajos: Rick Santorum, el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, ataca al país holandés, declarando que en el país europeo se practica la eutanasia "contra la voluntad de los ancianos", afirmando que el 10% de las muertes en Holanda se deben a esta práctica. La realidad: la cifra de fallecidos por eutanasia se reduce al 2%, 8 puntos por debajo de la asegurada por Santorum. 

PIGS: Parece que hoy sólo recojo información salida de El País. Este periódico ha recogido dos interesantes análisis sobre la grave situación que atraviesan Grecia y Portugal. Sin embargo, soy bastante escéptico respecto a los análisis realizados en los medios nacionales sobre la situación española. Así, me remito esta vez a The Washington Post, quien se hace eco de los acontecimientos políticos y económicos de España, en especial el elevado porcentaje de paro total (23%) y en los jóvenes (48%).

Imagen de protesta por los "suicidios" a lo bonzo de monjes
tibetanos como protesta por la dominación extrema china.
Tibet: Sí, sé que no es Europa. Pero a veces hay hechos dignos de mención. Como que en los últimos meses una veintena de monjes tibetanos se hayan quemado a lo bonzo. La última noticia llegada desde esta remota región totalmente sitiada por el gobierno chino, está relacionada con el grupo de 7.000 tibetanos al que el gobierno comunista permitió durante unas semanas marchar a la India para participar en un curso impartido por el Dalai Lama. A su regreso al Tibet, según recoge El Mundo, quien a su vez se hace eco de las declaraciones de la ONG Human Rights Watch, este grupo ha sido detenido y sometido a "reeducación política". De ser veraz este hecho, sería el mayor arresto de tibetanos por parte de China en más de treinta años. Mientras el gobierno comunista argumenta que el Tibet pertenece a China desde hace siglos, desde la región budista aseguran que ésta era independiente hasta su conquista por el país vecino en 1951. Cabe destacar la limitación de la entrada de prensa a esta región, e incluso, en épocas intensas como ésta, se prohibe la entrada de turistas e incluso se les detiene. Desde aquí no voy a defender el extremismo religioso de la región tibetana, pero menos la actitud del gran país asiático sobre la región fronteriza al Nepal.

Grecia: Para concluir, y aunque no es del todo actual, sí que me gustaría compartir unas cartas entre un alemán y un griego en las que se refleja el sentimiento de ambos países ante la situación extrema de la península helénica.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Los "malos fichajes"

No estoy hablando de fútbol, ni de ningún deporte. De ser así, esto sería mucho más sencillo. Quizá esta entrada siga la estela de mi anterior publicación, en la que comenté la situación de Rumanía. Lo que me pregunto ahora es si la Unión Europea ha acertado con sus incorporaciones, y las diferentes candidaturas que aspiran a incluirse en esta unión. 
Gif en el cual se representa la evolución de la UE desde su
creación hasta la última ampliación, 1957-2007.
Las de 2004, la gran ampliación de la UE hacia los países ex-comunistas (Polonia, Hungría, Eslovaquia, Eslovenia, Chequia, Estonia, Letonia y Lituania) y las islas mediterráneas de Malta y Chipre (la parte griega), en general, ha cumplido con las expectativas. Sin embargo, los problemas surgen tanto con la última ampliación como con las realizadas en los '80. Rumanía, como ya comenté anteriormente, sufre de una fuerte corrupción y una política variable, que oscila entre el socialismo y la ultra-derecha, e incluso un comunismo cada día con más fuerza. Además, debe soportar una gran masa de inmigración y pobreza. Estas características convierten tanto a Rumanía como a Bulgaria (que sigue los pasos del país vecino del norte), y más en un periodo de recesión como el que existe en la actualidad, en unos molestos compañeros económicos. A pesar de esto, no son los Estados más preocupantes, sino los países sureños Grecia, Portugal y España, junto a Italia.
El caso de Italia, país fundador de la Unión, es en parte diferente al del resto. Italia no ha pasado por una transición democrática en el último tercio del siglo pasado, y en principio debería tener una democracia tan sólida como Francia o Alemania. Pero al contrario de lo que puede parecer, ha "imitado" en lo negativo a los gobiernos rumano y búlgaro. La gran corrupción existente en este país le ha conllevado a convertirse en uno de los países con peor perspectiva económica de Europa. Aun así, no está en tela de juicio su expulsión o salida de la Unión, como sucede en el país heleno.
Grecia puede presumir de ser uno de los países protagonistas de los últimos años, y probablemente los manuales de Historia Contemporánea recogerán los hechos acaecidos en este país. Mala gestión, recortes, más recortes, deuda externa enorme, paraísos fiscales... Una transición mal hecha, en un país rodeado de conflictos con Turquía y Chipre, y Macedonia, lo posiciona en una cuerda floja entre convertirse en el primer país en abandonar la eurozona, o convertirse en uno de los países más pobres de Europa, puesto que esta situación no se va a arreglar en dos meses, o explotar como una bomba nuclear, tumbando al resto de Estados similares.
Sátira acerca de la pésima situación de Grecia y los países
que le siguen de cerca, Portugal y España
España y Portugal han gestionado mejor sus respectivas transiciones, y probablemente ambos, especialmente el primero, hayan cumplido en principio los requisitos para pertenecer a la UE. Sin embargo, la crisis actual ha tumbado abajo la fachada de "países ejemplares" y ha mostrado que no todo iba tan maravillosamente en la Península Ibérica.
Estos países ponen en entredicho el criterio con el que el núcleo europeo incluye a países en la Unión. La incorporación de los últimos tres países nombrados probablemente fuera debida especialmente a la Guerra Fría, en especial el griego, pero el de los grandes Rumanía y Bulgaria no tiene excusa. Error garrafal 1.
Avancemos hacia las propuestas de la Unión para formar parte de este selecto grupo. Comencemos con la antigua Yugoslavia, en cuya principal cabeza está Croacia (excluyendo la integrada y occidentalizada Eslovenia), quien pasará a ser miembro de la UE a partir del 1 de julio del año que viene. Quizá estos países, con los conflictos entre ellos aún latentes, no estén aún del todo preparados para dar este salto. En especial cabe destacar el caso de Serbia y Kosovo, o el de Macedonia con sus vecinos (si es que se me permite llamarla así), en los cuales los problemas geográficos y políticos son extremadamente tensos, aunque sin embargo los primeros se bajan los pantalones para lograr la pertenencia a la Unión, mientras que Grecia no se rinde con su batalla personal con el país del norte. Incluyamos en el pack al país musulmán Albania. Exceptuando, en todo caso, el caso de Croacia, en estos momentos, esto es el Error garrafal 2.
Después está el caso turco. Un país con un régimen no plenamente democrático, y cuya cultura se aproxima más hacia su Este que hacia Occidente, aunque sigue intentando modernizarse y adaptarse a semejanza de Europa. Probablemente su día esté más cerca de lo que parece. Lo contrario se puede decir del gran país, Rusia. Su gran tamaño es uno de los grandes impedimentos para su entrada en la Unión, ya que desestabilizaría el conjunto. Además, su gobierno cada vez más obviamente no democrático no le ayuda en absoluto. Al igual que Ucrania, quien, sin embargo, posee un gobierno más aperturista. Kazakstán es otro rollo. Ya no sólo que gran parte de su territorio se considera asiático, sino que se halla envuelto en un entorno hostil de países túrquicos como Afganistán, uno de los grandes conflictos de este inicio de siglo.
Imagen representativa de las buenas relaciones entre
la Unión Europea e Israel
En esta onda están Israel y Marruecos. Este último ni siquiera se puede considerar "europeo", no sólo por su situación geográfica (recordemos que Argelia perteneció a la UE en sus primeros años). El problema de Marruecos es que está "huyendo" de África, puesto que ha rechazado pertenecer a la unión de países africanos (junto al Zaire, bastante subordinado a éste, es de los únicos países en hacerlo). Israel sí se puede considerar más occidentalizado, puesto que mucha de su población procede de Europa, y posee costumbres europeas. Sin embargo, al igual que muchos de los otros países nombrados, no posee unos países vecinos especialmente amigables, comenzando por el "problema" palestino. En el caso de incorporar a alguno de estos, o a ambos, Error garrafal 3.
Y ya para acabar hablamos de Reino Unido. ¿Qué ya pertenece a la Unión Europea? Cierto. Pero los británicos e irlandeses del norte cada vez están más decepcionados de haber aceptado entrar en este grupo. Pero al referirme a Reino Unido, me quería centrar en Escocia. ¿Qué sucederá sí, como todo parece dar a entender, lograra la independencia de Reino Unido? Bien, en principio NO sería expulsado de la Unión Europa, sino que entraría directamente salvo que otro Estado se opusiese. Ese Estado existe. Y tiene nombre: España. Al igual que se niega a reconocer la existencia de otro país antes nombrado, Kosovo. Esto es debido al temor de España al auge, aún mayor, del separatismo euskera, catalán y, más débilmente, el gallego.
Mi conclusión, en general, tras esta gran reflexión, es que, tras la incorporación de Croacia en 2013, la Unión Europea deje de querer meter a toda Europa y alrededores y medite bien estas decisiones, para no encontrarnos con problemas como Grecia. Primero que estabilicen la situación interior del país, y luego se debatirá su entrada; no al revés.

domingo, 29 de enero de 2012

Rumanía: ese pequeño gran país del Este

Abrir el portal de elpaís.com y encontrarte con esta perla puede sorprenderte: “Si Nicolae Ceausescu hubiese seguido con vida y hubiera sido candidato a las presidenciales de Rumanía, habría tenido muchas posibilidades de ganarlas”. Estas palabras son de Mihai Burcea, investigador del Instituto de Investigación de los Crímenes del Comunismo, el cual mediante un sondeo ha averiguado que un 60% de la población rumana asegura que se vivía mejor económicamente bajo el régimen del ex-dictador stalinista Nicolae Ceaucescu. ¿Qué está sucediendo para que los habitantes del país ex-comunista consideren eso?
Partamos desde el fallecimiento/asesinato del dictador Ceaucescu el día de Navidad de 1989 por el pueblo rumano cuando intentaba huir del país, junto a su mujer, tras la caída del comunismo en los países vecinos. Tras pasar por varias elecciones libres durante la década de los '90, en el 2000 Ion Iliescu (presidente entre el 90-92) regresó al frente del gobierno, a pesar de ser un ex-componente del Partido Comunista; haciendo un aparte, el ascenso de ex-comunistas al poder ha sido común en varios países del Este. Iliescu retomó las riendas de un país que sufrió, durante esa década, varios desastres naturales y una problemática emigración masiva de mano de obra hacia España e Italia, debido a la cultura común que une a estas regiones. En 2004 tomó el poder Traian Basescu, un demócrata que consiguió la adhesión del país rumano a la Unión Europea, junto a la vecina Bulgaria, en 2007.
Cartel en protesta contra las medidas impopulares
del presidente rumano, Traian Basescu
Mi pregunta es, ¿estaba el país preparado para entrar en la comunidad europea? Si bien es cierto que inició una gran recuperación del nivel de vida sobre los restos del gobierno soviético, todavía el país poseía, en 2006, a un cuarto de la población bajo el umbral de la pobreza. En ese mismo año residían "legalmente" en España casi 200.000 rumanos. Para entrar a formar parte de la UE, Bucarest prometió que no se producirían más emigraciones masivas del país. Además, debía lidiar con la corrupción interna o reformar el sistema judicial. Sin embargo, en lugar de frenar la inmigración, para la cual hasta entonces era necesario un visado acreditativo de emigración, continuó siendo un flujo importante, puesto que entre los países componentes de la Unión se permite la libre emigración. 
Olvidándonos del (grave) asunto de la emigración rumana, debemos pensar que si esto ocurre, es por que la situación del país sigue sin ser lo suficiente estable como para competir contra los países occidentales. Basescu sigue sin lograr grandes avances en el nivel de vida del país, viéndose este agravado con la crisis actual. Es a partir de ahí cuando su popularidad comienza a caer, y en especial debe hacer frente a las críticas de los medios de comunicación, debido a los continuos rumores de corrupción en los distintos ministerios. Además, para mantener las cuantiosas ayudas económicas del Fondo Monetario Internacional, el gobierno rumano se ha dedicado, en estos últimos años, a aplicar recortes sociales tanto en sanidad como en educación, hasta el punto de proponer, hace poco, la privatización de la primera; y a aumentar los impuestos. 
El pueblo rumano se ha ido levantando en diversas manifestaciones a lo largo de las últimas semanas en contra del actual presidente, a quien acusan de "autoritario" y de ser "como Ceaucescu". Aunque Basescu ha prometido que no va a cumplir con la reforma sanitaria, la población sigue furiosa y manifestándose, intentando frenar las reducciones salariales y del nivel de vida. Así, cómo se ha dicho al principio del artículo, el 60% de los rumanos encuestados residentes en su país, opinan que vivían económicamente mejor bajo el yugo comunista que bajo el actual gobierno de Basescu, democrático e integrado en una Unión Europea occidental.

viernes, 27 de enero de 2012

¿Se repite el siglo?

Sí, esa es la pregunta. ¿Se repite el siglo? No he perdido un tornillo, no. Lo que intento decir es, ¿están volviendo a suceder los acontecimientos del siglo anterior? Estamos viviendo una gran crisis de la cual no se da salido, y mientras, crece el antisemitismo y el autoritarismo en Europa. ¿Logrará "la Merkel" evitar la consecuencia que esto acarreó hace casi cien años? Voy a intentar desarrollar el tema:
  • Hace noventa y tres años, se terminó la Gran Guerra. Los grandes Imperios austro-húngaro, alemán, otomano y ruso quedaban destruidos. Los victoriosos de la lucha, Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, principalmente, impusieron a estos, en especial a Alemania y Austria-Hungría, un elevado pago como compensaciones de guerra. A partir de ahí, mientras los estados europeos que se vieron envueltos  en la guerra (la mayoría) se reconstruían con los fondos norteamericanos, Estados Unidos vivió su apogeo. Este periodo fue denominado "los felices años 20", en los que la población de este país pudo acceder a recursos que hasta entonces estaban destinados a unos pocos afortunados. Sin embargo, esta situación cambiaría al poco debido a la gran especulación bursátil en EUA, lo cual derivaría, en 1929, en un crack y su consiguiente depresión, que se extendería a lo largo de la década de los '30. Durante este tiempo, el pueblo germano, incapaz de pagar la deuda y culpando a los estados aliados de su situación, comenzó a apoyar a un régimen autoritario y socialista dirigido por Hitler, el cual pretendía eliminar del Estado a aquella población extranjera o que profesase cualquier religión no cristiana (en especial la judía). El ansía expansionista del régimen nazi les llevó, ante la pasividad del resto de estados occidentales, a adherirse territorios como Bohemia, Austria o Polonia. Esta última "conquista" llevó a Francia y Gran Bretaña a declarar batalla a los fascismos europeos (también el italiano), dando comienzo a la II Guerra Mundial.
    Imagen satírica y comparativa entre Orbán y Hitler
  • En la actualidad, tras una etapa de auge capitalista con la caída del comunismo soviético y, más tarde, del yugoslavo, estamos sufriendo otra crisis cíclica provocada por las hipoteca basura y las burbujas inmobiliarias, de la cual los gobiernos europeos, en general, no dan salido. Cabe destacar, quizá, la mala gestión llevada a cabo por los estados del sur de Europa (Portugal, España, Italia y Grecia), pero no por eso son los únicos países que sufren las consecuencias de la "crisis". Mientras la actual recesión sigue aumentando los despidos y la pobreza en Occidente, algunos países comienzan a tender, de nuevo, hacia el autoritarismo y el antisemitismo, como está ocurriendo en Hungría. El actual primer ministro húngaro, Viktor Orbán, de extrema derecha, ha aprobado una nueva Constitución, sin discutirla parlamentariamente. En ella apenas se menciona la palabra "república" (Hungría es, hasta ahora, una república), aunque sí se menciona repetidamente el término "Dios". Lo que más destaca en esta nueva Carta Magna son las constantes menciones sobre la historia y el destino grandioso de Hungría. Aparte de las diferentes nuevas leyes aprobadas, como la prohibición del aborto, la anulación del derecho a huelga o la criminalización de la indigencia, destaca la obligatoriedad de trabajo para los parados de larga duración, entre los cuales se hayan grupos de etnia gitana en "campos de trabajo" cerrados y vigilados. Por si fuera poco, el gobierno húngaro ha declarado "la guerra" a las fuerzas financieras, entre las que nombraron a "los judíos" como corresponsables del desastre económico global. Mientras, en Alemania, uno de cada cinco habitantes declara sentir rechazo hacia el colectivo judío. De momento, la Unión Europea encabezada por la canciller alemana Angela Merkel sólo ha cuestionado en Hungría lo referente a la competencia del Banco Central, mas todavía no se ha pronunciado acerca de los tintes antidemocráticos que están adquiriendo las leyes húngaras. 
A partir de aquí, formulo diferentes preguntas que aún no tienen respuesta: ¿Europa bloqueará a Hungría, de continuar en este camino, como ya ha hecho con Bielorrusia? ¿De ser así, qué sucederá con la pertenencia del país húngaro a la Unión Europea y a la OTAN? Siendo catastrofistas, y viendo lo acontecido en el siglo XX, ¿estamos ante una inminente III Guerra Mundial? ¿O simplemente es un capítulo más, tras el cual recuperaremos los niveles de bienestar, y Hungría recuperará un gobierno plenamente democrático? ¿Qué sucederá con el auge del antisemitismo? En resumen, ¿qué va a suceder en Europa?